Convertir tu vivienda en alquiler turístico puede ser una fuente potente de ingresos. La clave: hacerlo legal desde el primer día para evitar sanciones y dormir tranquilo. Un piso bien gestionado se alquila más, a mejor precio y sin sustos. Jugar limpio sale rentable. Siempre.
Alquiler turístico: qué es y por qué te interesa hacerlo bien
Hablamos de viviendas de uso turístico (VUT) o viviendas con fines turísticos, es decir, alojamientos amueblados que se ceden de forma temporal y con fines vacacionales a cambio de precio. Parece simple, pero la normativa es exigente y cambia según la comunidad autónoma y el ayuntamiento. Hacer las cosas bien no solo evita multas: también mejora tu visibilidad en portales, valoraciones y ocupación. Sí, la legalidad vende.
Marco legal: reglas estatales, autonómicas y municipales
En España el marco es mixto: el Estado marca obligaciones generales (por ejemplo, registro de viajeros y normas fiscales), las comunidades autónomas definen licencias y registros turísticos y los ayuntamientos pueden establecer zonificación, aforos o límites por barrio. Por eso, tu estrategia debe empezar por un “mapa” normativo local: no es lo mismo Madrid que Valencia, ni el centro de Barcelona que un municipio de costa. La buena noticia: con método, se ordena rápido.
Requisitos esenciales para alquilar sin sanciones
Antes de abrir el calendario en tu plataforma favorita, asegúrate de cumplir estos básicos. No son trámites bonitos, pero son los que elevan tu vivienda de “anuncio más” a activo turístico profesional.
- Compatibilidad urbanística y normativa local: verifica que tu edificio y zona permiten el uso turístico (planeamiento, ordenanzas, moratorias).
- Licencia o declaración responsable y número de registro turístico (obligatorio exhibirlo en el anuncio en muchas CCAA).
- Cédula de habitabilidad o licencia de primera ocupación, y certificado de eficiencia energética (muestra la letra en el anuncio).
- Comunicar huéspedes a Policía/Guardia Civil según el RD 933/2021 y llevar libro-registro.
- Seguro de responsabilidad civil y medidas de seguridad (extintor, detector de humos, botiquín), según exija tu comunidad autónoma.
Consejo pro: guarda todo en una carpeta digital con fechas y resguardos. En una inspección, tenerlo a mano marca la diferencia entre “gracias por su colaboración” y “procedemos a sancionar”.
Licencias, registros y documentación que te piden (y por qué)
El número de registro turístico te identifica ante la administración y, en muchas regiones, debe mostrarse en todos los anuncios. Ocultarlo o inventarlo es una vía directa a la multa. La licencia o declaración responsable acredita que cumples condiciones de habitabilidad, equipamiento y seguridad. Además, algunas ciudades exigen límite de plazas, zonas aptas o distancias mínimas entre VUT.
No olvides el registro de viajeros: por seguridad ciudadana, todo huésped mayor de 14 años debe identificarse y su entrada comunicarse telemáticamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Es rápido, pero obligatorio. A nivel de consumo, te pueden exigir hojas de reclamaciones y teléfono de atención visible para el huésped. Y si estás en Cataluña o Baleares, calcula la tasa turística que corresponde al tipo de alojamiento y temporada.
Fiscalidad sin sustos: declara, deduce y gana claridad
Tus ingresos por alquiler turístico tributan en IRPF como rendimientos del capital inmobiliario si no prestas servicios tipo hotel. Si ofreces servicios de hostelería (recepción continuada, limpieza diaria, restauración), puede corresponder IVA (en Canarias, IGIC). La regla práctica: “más servicios” suele implicar IVA. Si solo haces entrada/salida y limpieza al final, normalmente no.
Declara todos los ingresos y prorratea gastos deducibles (IBI, comunidad, seguros, amortización, suministros) según días realmente alquilados. En periodos de uso propio, no se deduce y puede corresponder imputación de renta. ¿Y las plataformas? Bajo el marco europeo DAC7, cada vez informan más datos a la administración. Traducción al castellano: “sí, Hacienda también lee tus anuncios”. Mejor llevarlo al día.
Convivencia y seguridad: protege tu activo y la paz del edificio
Comunidad de propietarios y reglas de la casa
Revisa los estatutos y acuerdos de tu comunidad. La Ley de Propiedad Horizontal permite que, con determinadas mayorías, se limiten condiciones del alquiler turístico y se incrementen gastos comunes asociados (hasta cierto porcentaje). Si el edificio lo prohíbe expresamente en estatutos, tocará replantear el proyecto. Anticípate: define normas internas claras (ruido, aforo, visitas) y compártelas en un manual del huésped.
Seguridad, accesos y seguros
Instala extintor, detector de humos, señalización de evacuación y revisa la potencia eléctrica. Un seguro de responsabilidad civil y un buen multirriesgo cubren daños y defensa jurídica. Considera cerraduras inteligentes con códigos temporales y registro de accesos. Y, por favor, cero fiestas: además de multas, destrozan reputación.
Errores que se multan (y se evitan)
- Anunciar sin número de registro o con datos falsos.
- No comunicar viajeros según el RD 933/2021.
- Exceder el aforo o ignorar límites de zona/estancia.
- No informar tasas turísticas cuando aplican.
- Falta de seguro, hojas de reclamaciones o medidas básicas de seguridad.
La ironía: muchos propietarios “saben” esto pero lo dejan para mañana. Y luego llega “mañana” con un inspector puntual. Mejor ganar tiempo y reputación desde ya.
Cómo te ayudamos en DomusHome
En DomusHome lo hacemos fácil. Te acompañamos en el estudio normativo local, tramitación de licencia o declaración responsable, alta en registro turístico, puesta a punto legal (seguro, hojas de reclamaciones, protocolos), configuración del registro de viajeros y optimización fiscal básica en coordinación con tu asesor. Además, diseñamos la estrategia de pricing, seleccionamos el perfil de huésped y fijamos un plan de convivencia que cuida a tus vecinos. Porque la mejor sanción es la que nunca llega, y la mejor ocupación es la sostenible.
Plan de acción rápido para empezar en regla
Día 1-2: verificación urbanística y de comunidad de propietarios. Día 3-4: documentación técnica (cédula, CEE), declaración responsable y solicitud de registro. Día 5: alta en el sistema de registro de viajeros y checklist de seguridad. Día 6: seguro RC, manual del huésped y normas. Día 7: anuncios optimizados con número de registro visible, tarifas y calendario activo. En una semana, puedes estar captando reservas con todo en regla.
Si tu vivienda necesita un impulso, valora pequeñas reformas rentables: iluminación cálida, textiles de calidad, pintura neutra y una cocina funcional aumentan el ADR y las valoraciones. Inversión inteligente, retorno rápido.
Tu vivienda, tu proyecto: legal, rentable y tranquilo
El alquiler turístico bien gestionado es una oportunidad real. Con licencias al día, fiscalidad clara y experiencia de huésped cuidada, tu vivienda se convierte en un activo sólido. Evitas sanciones, sumas reputación y maximizas ingresos. Así de simple. Y de potente.
¿Listo para dar el paso con seguridad? En DomusHome nos ponemos a tu lado para que cumplas cada requisito y saques el máximo rendimiento de tu propiedad. Da el primer paso hoy: ordena tu parte legal, optimiza tu vivienda y empieza a ganar reservas con confianza. Tu futuro anfitrión te lo agradecerá (y tu yo del próximo verano, también).



